Ergosanté

¿Cómo ajusto mi asiento ergonómico?

¿Ha invertido en una silla o silla ergonómica para mejorar la comodidad de su puesto de trabajo? Para maximizar sus efectos sobre su salud y bienestar, ahora debe tomarse el tiempo necesario para ajustarlo y adaptarlo a su uso y a su morfología. En efecto, incluso el mejor equipamiento, mal utilizado, puede conducir a la instalación y reproducción de malas posturas. 

Recuerde sentarse erguido en su asiento con los pies en el suelo antes de ajustarlo. Esto le ayudará a perfeccionar su posición de trabajo para obtener el máximo apoyo, facilidad y eficacia.

Comience por ajustar la altura de su asiento ergonómico

El primer paso es ajustar la altura de su silla de oficina. Adáptalo a tu superficie de trabajo, intentando formar una especie de ángulo recto entre tus brazos y tu escritorio. Esto relajará los hombros y evitará una movilización excesiva que podría provocar dolor en las extremidades superiores.

Si esta instalación significa que sus pies ya no tocan el suelo, puede recurrir a estriberas lo que garantizará una instalación óptima. Le ayudarán a lograr una postura cómoda, con beneficios para todo el cuerpo.

 

A continuación, adapta el respaldo y el asiento a la forma de tu cuerpo y a tus necesidades

El ajuste del respaldo y del asiento será la clave para una buena postura. Son los que le darán apoyo, movilidad y comodidad y no deben descuidarse. Aproveche los diferentes ajustes que ofrecen las sillas ergonómicas para una adaptación total a su forma, sus sensaciones y sus expectativas.

Ajustar el archivo

El primer paso es ajustar la altura del respaldo para que se adapte a su estatura y respete la curva de su espalda. Si el asiento está equipado con apoyos lumbares, éstos deben estar en los puntos de contacto adecuados para un alivio inmediato. 

También deberá ajustar la tensión y la inclinación del respaldo. Esto significa ajustar la resistencia del respaldo en función del peso del usuario. El objetivo es evitar encorvarse en el asiento o ser empujado hacia delante. El ángulo de apertura óptimo de su asiento debe situarse entre 100 y 110°. Dependiendo de cómo te sientas y de lo que utilices, deberías elegir un modelo que te permita "bloquear" el respaldo. Una silla con mecanismo basculante permitirá un apoyo dinámico y adaptado de su figura.

Ajuste del asiento

El asiento debe ajustarse al cuerpo en altura y profundidad para proporcionar un apoyo suficiente a los muslos y la pelvis. Para evitar que las pantorrillas se apoyen en el asiento o que los muslos sobresalgan de él, tendrás que adaptarlo a la forma de tu cuerpo. Un asiento regulable le permitirá ajustar la profundidad del asiento para lograr un asiento óptimo. Modúlelo de modo que pueda deslizar una anchura de 3 dedos entre la parte delantera del asiento y el hueco de las rodillas.

En general, desde el punto de vista ergonómico es preferible utilizar la mayor superficie posible del asiento. De este modo mejorará su postura y su comodidad.

Elija entre el mecanismo síncrono y el asíncrono

El ajuste de su silla variará en función del mecanismo que elija. Un mecanismo asíncrono permite el ajuste independiente del asiento y el respaldo, mientras que un mecanismo síncrono permite el movimiento sincronizado entre ambos. Esta última está diseñada para evitar una posición demasiado estática que puede provocar compresión vertebral. Es especialmente adecuado para trabajos prolongados sentado, ya que el asiento y el respaldo se inclinan juntos de forma coordinada. Esto permite que el cuerpo permanezca totalmente apoyado en el asiento y mantenga una postura erguida.

 

Aproveche sus opciones de asiento ergonómico

Reposabrazos

Debe pensar en sus reposabrazos como una prolongación de su puesto de trabajo para que sus brazos estén en una posición óptima. Con reposabrazos 3D o 4D, puede ajustar su altura, anchura y profundidad para una sensación inmediata de relajación. Los reposabrazos bien ajustados proporcionan un buen apoyo para los antebrazos y limitan el dolor en las extremidades superiores.

El reposacabezas

Si su silla ergonómica tiene reposacabezas, también tendrá que ajustar su altura y ángulo. Debe estar a la altura del cuello, en el hueco de la nuca, sin ejercer presión sobre él. Le proporcionará más comodidad y aliviará los músculos cervicales.

Complementos ergonómicos

Para completar su bienestar, también puede completar su silla ergonómica con accesorios adicionales. Flexibles, le aportarán comodidad y corrección. Por ejemplo, cojines y soportes lumbares adaptables Por ejemplo, pueden utilizarse para compensar los huecos de la espalda. Serán perfectos como asiento complementario para limitar el dolor y aumentar su facilidad de movimiento.

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