En 2025, hemos decidido dar un nuevo impulso a nuestro compromiso con el planeta plantando 9.500 árboles en Madagascar.
Pero detrás de estas cifras hay una historia, una convicción y, sobre todo, un deseo: contribuir, con nuestro granito de arena, a la regeneración de unos ecosistemas únicos en el mundo.

Madagascar, una joya por preservar
Madagascar es una isla de mil riquezas, hogar de especies animales y vegetales que no se encuentran en ningún otro lugar. Sin embargo, la deforestación hace que sus suelos, bosques y biodiversidad sean cada día más frágiles.
Plantar aquí significa algo más que restaurar árboles: significa dar a la naturaleza la oportunidad de recuperar su equilibrio.
Árboles cuidadosamente seleccionados
Cada planta joven que se va a plantar ha sido cuidadosamente seleccionada:
- especies adaptadas al clima y al suelo locales,
- una diversidad que fomenta la vida y la biodiversidad,
- calidad impecable para garantizar un alto índice de retorno.
La plantación tendrá lugar durante la estación lluviosa, para que los árboles gocen de las mejores condiciones de crecimiento.



Restaurar, proteger, transmitir
Este programa no se limita a los árboles. También contribuye a :
- Restauración de suelos frágiles,
- Crear refugios para la flora y la fauna,
- Fomento de prácticas agrícolas sostenibles con las comunidades locales,
- Construir ecosistemas más resistentes frente a los retos climáticos.
Plantar no significa compensar
Creemos firmemente que plantar no consiste en "borrar" nuestra huella, sino en actuar para reparar, proteger y apoyar.
Es una forma de anclar acciones en el presente que tendrán un impacto positivo para las generaciones futuras.
Y si este proyecto existe, es también gracias a ustedes, nuestros clientes y socios, que nos apoyan y nos animan a emprender acciones concretas. Juntos, estamos demostrando que otro camino es posible.